miércoles, 31 de diciembre de 2008
jueves, 18 de diciembre de 2008
Appaloosa, o la maldición de la amistad

El polvo, las minas, los indios, las vías del tren... son escenarios que no me resultan fascinantes. Sí me fulmina la mirada de Viggo Mortensen. Sí me estremecen esos gestos resignados y leales, antiguos, candentes como sellos guardianes de sobres lacrados. Las balas, los whiskies, las huellas, los corsés de las coristas… son atributos que no me reclaman atención. Sí me conmueve, en cambio, el duelo arrogante de un hombre solo que se arriesga, se mide y se retira para ceder la única oportunidad a su amigo. Lo improbable siempre puede acechar.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Puente de mentiras
Me he dedicado, durante todo este puente, a fechar falsamente las entradas previas. Qué más da. Qué más dará. Qué más daré. Lo que es es lo que es. Lo que fue, tal vez será...
martes, 9 de diciembre de 2008
La huella del teléfono (el libro marcado)
Ayer, cuando cerré el último libro de Vila-Matas, Dietario voluble, percibí algo extraño en su portada. Oriente él el libro hacia la luz y descubrí la huella de un teléfono móvil que alguien había apuntado sobre un papel apoyado en la cubierta del ejemplar: 665103***. Es raro, porque cuando compro un libro, como cuando cojo el periódico, siempre elijo uno que no sea el primero de los que está expuesto, pues éstos suelen estar más manoseados y estropeados que los demás. De modo que alguien escribió ese número en un papel sirviéndose del libro como soporte, y después alguien colocó más ejemplares sobre el libro marcado, y después yo descarté dos o tres y elegí precisamente éste con el número grabado en su portada. Al tomarlo ahora de nuevo en mis manos y revisarlo, observo que sobre el número hay también un apellido. No sé si acabaré llamando a este teléfono. Ni sé si de esa llamada nacerá alguna historia. Pero estoy convencido de que de todo esto podría nacer una buena novela.
lunes, 8 de diciembre de 2008
GUIÓN
El cliente apaga el móvil, se incorpora, saca la cartera y observa durante unos segundos la fotografía en la que aparece junto a su mujer y su hijo pequeño. Va hacia la caja fuerte y guarda la cartera y el reloj de oro. Saca el dinero del bolsillo y aparta unos cuantos billetes. El resto lo deposita en la caja fuerte pero, antes de cerrar, coge otros cuantos billetes y los guarda en otro bolsillo del pantalón. Va al mini-bar, se sirve un whisky y se lo toma de un trago. Después busca en el maletín y saca unas pastillas de viagra. Se las toma y entra en el baño. Se ducha. Se afeita. Está desnudo cuando llaman a la puerta. El cliente se peina con las manos, se pone un albornoz y abre la puerta...
domingo, 7 de diciembre de 2008
Azul perdido
Ahora que me entra la compulsión típica de fin de año de comprar todo lo que fui dejando atrás durante el resto del año, compruebo que entre lo que sí adquirí se encuentra un disco bellísimo al que apenas presté atención: How we lost, de Windsor For The Derby. Fascinado por su clásico himno Ballad Of The Fallen Tree, no escuché como se merece este exquisito trabajo, séptimo álbum de los canadienses. Pop espacial, folk introvertido, renew wave y post post punk. Llamadlo como queráis. Su nombre es belleza. Nunca es tarde. Nunca está todo perdido.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Caducidad delos hechos
Una lata protege siete dvd's. Obras maestras de Lubitsch y Sturges, anuncian. Catamos dos de las más celebradas. Ambas insoportables. Trueba no pasa la prueba.
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