martes, 7 de octubre de 2008

De sastres y desastres

Nunca me gustaron los entrenadores de diseño. Siempre he creído que el mejor entrenador es el que menos interviene, el que menos estropea el equipo al que ha llegado. De ahí mi curtida admiración por Bartlebys futbolísticos como Del Bosque. El fútbol es tan díscolo y estúpido como la economía de mercado, y los clubes están hasta el cuello de organigramas basura, hipotecados de por vida de dirigentes subprime. Ustedes me entienden. Mijatovic es un broker prehistórico, un patán que se abrillantaba con la gomina del centollo y que solventa sus errores con la eficaz estrategia de los chivatos. Begiristain nació en los altos hornos sólo para morir en los bajos fondos, pero su Armani no disimula ese encefalograma plano que se derrama por su nariz. Dicho todo esto, que tal vez hoy no era necesario, acudo a este estimulante foro para señalar un error de apreciación en mi análisis del trabajo y el mérito de los grandes entrenadores. Cegado por el dañino reflejo de los diseñadores de equipos, hasta esta noche no reparé en la fabulosa labor de los sastres del fútbol. Guardiola, que parece venido al mundo en la pasarela de la elegancia y la educación, es sólo un concienzudo y obstinado sastre remendón. Eso sí: su modelo de cabecera es la bellísima fantasía. Seis a uno. El azar, claro. Y el arte de coser los botones. Montoto y otros saben que lamento de corazón el desastre del Atleti. Tal vez los aplausos que le dedico a Pep no permiten escuchar los ayes que me atraviesan.

lunes, 6 de octubre de 2008

Miguel Brieva: Sin dinero ya no hay rock’n’roll

El remolino saturado y agotador que supuso la oferta de Eutopía me hizo imposible atender de la manera adecuada todas las propuestas que se incluyeron en el programa. De entre todos mis pecados (por omisión, porque de palabra y obra anduve sobrado) destaco como mortal la ausencia en mis columnas de la exposición de Miguel Brieva, aunque afortunadamente (el dios de la cultura, quienquiera que sea, aprieta pero no ahoga) todavía es posible disfrutarla (sólo hasta el día 10, en el Albergue Juvenil, y con un horario de visita bastante estricto: de 12:00 a 14:00 y de 18:30 a 21:30, pero no sean perezosos: merecerá las penas).
Como le decían los vecinos del pueblo de Amanece que no es poco a su alcalde: “Todos somos contingentes pero tú eres necesario”. Así es la voz de Miguel Brieva: el grito necesario de un enfermo, de un enfermo de lucidez y honestidad, de un enfermo apuñalado por la ataraxia social y moral de nuestros días. Nada mejor para contrastar la utopía que un escupitajo de realidad. Nada más eficaz para desinflar el confort hinchado de nuestro tiempo que el pinchazo doloroso de la luz de sus viñetas. En una de ellas, la madre de un bebé responde a las expectativas que sobre el niño arrojan los familiares que lo rodean con esta clarividente sentencia: “Con toda seguridad, y con algo de suerte, será sencillamente imbécil…”
Los pasos de Brieva pisan las huellas de Crumb y escuchan el eco de El Roto. Resulta que para recorrer esta autopista inútil que es la vida hay que pagar un peaje que siempre parece caro y antipático. Instalados en lo analgésico, el precio por entender este chiringuito es azaroso, injusto, ambiguo e individual, y su valor acaba residiendo únicamente en el lugar que nos señala: Esta exposición no es la meta más amable, pero en cambio ningún puerto compensará tanto el esfuerzo.
—“A veces eres demasiado críptico, Gabriel. ¿Qué quieres decir con todo esto?”
—“Pues que vayáis a ver la exposición de Brieva, hombre, por favor, que vayáis”.

domingo, 5 de octubre de 2008

sábado, 4 de octubre de 2008

Dinero y sin dinero

No, no sigo siendo el rey...


Dinero, de Miguel Brieva


Sin dinero, de Charol

viernes, 3 de octubre de 2008

Mundo fnac



Dean Martin: The Very Best Of Dean Martin (The Capitol & Reprise Years). EMI, 1998

Brett Morgen & Nanette Burstein: The Kid Stays In The Picture (El chico que conquistó Hollywood. La increíble historia de Robert Evans). DeAPlaneta, 2004

Sidney Lumet: Murder on the Orient Express. Universal, 1974

Louis Malle: Vie Privée (Una vida privada). Warner Bros, 1962

Martin Ritt: Hud. Paramount, 1962

Jack Smight: Harper. Warner Bros, 1966

Stuart Rosenberg: The Drowning Pool (Con el agua al cuello). Warner Bros, 1975

Andrzej Zulawski: L'Important C'Est D'Aimer. Universal, 1975

Vincente Minnelli: On a Clear Day You Can See Forever (Vuelve a mi lado). Paramount, 1970

Roman Polanski: Chinatown. Long Road Productions & Paramount 1974

Jack Nicholson: Goin' South (Camino del Sur). Paramount, 1978

James L. Brook: Terms of Endearment (La fuerza del cariño). Paramount, 1983

Mike Nichols: Heartburn (Se acabó el pastel). Paramount, 1986

Jack Nicholson: The Two Jakes. Paramount, 1990

Paul Thomas Anderson: Magnolia. New Line Cinema, 1999

Mabel Lozano: Voces (contra la trata de mujeres). Mare Films, 2008

Rockelux Octubre 2008

jueves, 2 de octubre de 2008

La vida por delante


(Foto: Paloma García)

miércoles, 1 de octubre de 2008

Todo por hacer


(Foto: Paloma García)